Islandia pierde cerca de 11,000 millones de toneladas de hielo por año, por lo que la comunidad científica prevé la desaparición de los cerca de 400 glaciares del país insular nórdico en los próximos 200 años. Particularmente, en 2019 el glaciar Okjokull, que cubría 16 km2 de superficie en 1890, para 2012 ocupaba cerca de 0.7 km2, y en 2019 se declaró como el “primer glaciar islandés que dejó de existir como tal”, a causa del calentamiento global.1 En este contexto, Islandia propuso ante la Asamblea General de Naciones Unidas una iniciativa para visibilizar la crisis de los glaciares.