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  • Aliza Chelminsky

    Aliza Chelminsky

    Coordinadora General del Centro de Estudios Internacnionales Gilberto Bosques
    Intervención completa

    Mi abuelo nunca nos contó.

    Y eso que mi abuelo nos contaba muchas historias, historias de la biblia, cuentos sobre un pequeño pueblo del que supuestamente provenía nuestra familia, anécdotas que nos formaban, nos hacían reír, nos invitaban a imaginar.

    Pero del holocausto mi abuelo nunca nos habló. Había llegado a méxico de pikelin, lituania en 1924 dejando atrás a su esposa y a un pequeño hijo de meses ... Venía en busca de trabajo, escapando de la pobreza y del antisemitismo.

    Un año después, tenía ahorrado el dinero suficiente para regresar a pikelin y comprar la farmacia del pueblo que estaba en venta. Lo pensó. Dudó. Un momento decisivo. No sabía entonces que al optar por quedarse en méxico y usar el dinero ahorrado para traer a su esposa y a su hijo, mi padre, estaba optando por la vida.

    Pudo luego traer a méxico a sus hermanas, a su hermano. Pero atrás quedaron su padre y su madre, mis bisabuelos, un hermano con su esposa y sus hijos pequeños.

    Y tantos más.

    6 millones.

    Ellos no salieron.

    Mi padre nos contó poco. Quizá nosotros no preguntamos lo suficiente. Pero la historia que fue apareciendo, gota a gota, en sus palabras llenas de congoja, fue la de toda la familia que perdió la vida a manos de los nazis.

    En agosto de 1941, los hombres de pikelin, el pueblo de mi abuelo, fueron obligados a cavar fosas y ahí, los nazis y nacionalistas lituanos, los asesinaron y los arrojaron. A ellos, con sus mujeres y sus hijos. Buscando en archivos y en recuentos de los pocos supervivientes, hemos ido encontrando los nombres de bisabuelos, tíos y primos entre los asesinados ese agosto de 1941.

    Por eso conmemoraciones como ésta que recuperan la memoria son caras, son necesarias. En la importancia de la memoria radica el significado de este evento que el senado de la república instituyó el 2 de septiembre del año 2010 como una ceremonia anual. Fue un acuerdo propuesto por el senador ricardo monreal. Y lo planteó como una conmemoración a las víctimas del holocausto y también a don gilberto bosques, embajador a quien cientos de seres humanos deben el haber podido escapar de una europa en llamas.

    Pero la memoria no basta.

    Las palabras y la memoria son vitales. Si. Pero no solo como el acto de recordar o para expiar una culpa inexpiable. No nos quedemos varados en la memoria sino que usemos las lecciones que nos arroja para construir mejores sociedades.

    Hoy 70 años después de la segunda guerra mundial estamos descubriendo nuevas formas del antisemitismo que creíamos vencido. Nadie puede sentirse a salvo cuando resurgen estos flagelos. Aun cuando no lo amenacen directamente. Por que los odios arrasan con todo y con todos. El antisemitismo, la xenofobia , la homofobia, son una medida de la salud o falta de ella en una sociedad.

    De ahí la importancia de esta ceremonia de conmemoración. De ahí la importancia de que nosotros, como ciudadanos, estemos pendientes. De ahí la importancia de que nuestras instituciones estén pendientes, de que este senado legisle contra toda forma de antisemitismo, de xenofobia, de homofobia, de odio al otro, a lo otro, a los otros. Por que si resurgen los odios ninguno de nosotros está a salvo. Y cito al poeta inglés del Siglo XVII John Donne:

    “Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.”

    México le permitió a mi abuelo vivir. Hacer una vida. Él llegó aquí en busca de trabajo, de libertad y de igualdad y encontró, al desembarcar en veracruz, una tierra, que sería su casa, una tierra de trabajo, de igualdad y de libertad.

    México debe ser una luz entre las naciones por sus leyes, por sus prácticas, por sus brazos abiertos, por su inclusión. El senado de la república debe permanecer vigilante y ser el garante de las leyes que así lo consagren.

  • Sen. Martí Batres Guadarrama

    Sen. Martí Batres Guadarrama

    Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República.

    Intervención completa

    Muchas gracias.

    Quiero darle la bienvenida a todas y todos a quienes nos acompañan en este evento. Esta reunión nos permite, por un lado, hacer un homenaje a Don Gilberto Bosques, y también, sobre todo a las víctimas del Holocausto.

    Nos permite hablar en contra de todas las formas de odio, de discriminación. Y nos permite también, hablar en favor de la paz, de la armonía, de las libertades en el mundo.

    Hacemos homenaje a Don Gilberto Bosques quien aportó, entre muchas otras cosas, su esfuerzo para hacer de México una casa abierta al mundo; abierta a los perseguidos en otros lugares del planeta.

    Con su esfuerzo, muchos judíos y muchos españoles que huían de los horrores del fascismo, pudieron llegar a México y tener aquí un lugar, un hogar donde vivir.También, por otro lado, en este momento nos parece muy importante seguir luchando contra todas las formas de odio y de discriminación. Recuerdo, entonces, que en el año 2002-2003, se discutía la Ley Federal contra la Discriminación.

    En algún momento, nuestros amigos del Comité Central de la Comunidad Judía en México, se comunicaron con nosotros. Recuerdo que me tocaba presidir la Junta de Coordinación Política en la Cámara de Diputados; y nos dijeron “ahí falta decir expresamente, que una de las formas de discriminación es el antisemitismo”.Eso se incorporó en aquel entonces, a esa Ley Federal contra la Discriminación, que no podía estar completa sin ese reconocimiento de una de las más destructivas formas de discriminación que han ocurrido en la humanidad.

    Aquí en México, gracias a su gran política exterior, a una noble tradición, recibimos –como decíamos– a miles de personas, de seres humanos que huían de los horrores de la guerra y del fascismo. Llegaron a México y nos nutrieron con su sabiduría y nos nutrieron con su cultura.

    Una de las grandes aportaciones que tuvimos, como un episodio paradójico de aquella era, fue que numerosos empresarios, intelectuales, comerciantes, favorecieron a México con su presencia. Las aulas universitarias, se nutrieron de la llegada de muchos intelectuales, judíos y españoles en aquellos años; y también nuestra economía se fortaleció con la presencia de experimentados empresarios y comerciantes, que han seguido nutriendo nuestra vida. Por lo tanto, agradecemos también que en ese exilio, hayan llegado a México muchos judíos que fortalecieron nuestras finanzas y nuestras universidades.

    Hoy, nuevamente nosotros expresamos que somos partidarios de un mundo donde quepan todos los mundos; donde haya tolerancia; donde no haya discriminación; donde no haya odios ni de raza, ni de sexo, ni de clase, ningún odio que nos divida; ningún odio que lleve a la violencia.

    Abogamos por un mundo donde haya respeto entre las naciones, donde no haya intervenciones, donde no haya invasiones. Un mundo donde se respeten las libertades de todos los seres humanos, de todas las mujeres, de todos los hombres. Un mundo donde se respeten todas las religiones y todas las formas de pensar. Un mundo que esté abierto para todos los pensamientos, para todas las doctrinas.

    Es el mundo que queremos.

    En un día como hoy, que realizamos este homenaje a las víctimas del Holocausto y a Don Gilberto Bosques; reafirmamos estos principios que hemos expresado el día de hoy. Y también, de paso, homenajeamos a esa gran tradición de política exterior que ha tenido México en el mundo, con un gran humanismo y solidaridad.

    Bienvenidas todas y todos, amigas y amigos.

  • Mónica Castellanos

    Mónica Castellanos

    Autora del Libro "Aquellas horas que nos robaron. El desafío de Gilberto Bosques".

    Intervención completa

    Distinguidos invitados:

    Es para mí un honor poder dirigirme a ustedes durante este día en que se conmemora la memoria por las víctimas del Holocausto y le rendimos homenaje a Don Gilberto Bosques Saldívar quien cumple 80 años de su llegada a Francia como diplomático. Agradezco a Aliza Klip Moshinsky por la oportunidad de compartir con ustedes mi experiencia en torno a la creación de la novela Aquellas horas que nos robaron, el desafío de Gilberto Bosques.

    ¿Quién es Gilberto Bosques?

    Esa fue la pregunta que a fines del año 2014 y tras leer un artículo en el diario judío sobre un reconocimiento que le habían hecho en Viena rondó en mi cabeza durante varios días y me motivó a averiguar más sobre él.

    La información que encontré a la mano en el internet no era muy abundante y las fuentes no me parecían muy seguras. Decidí contactar a su familia. Tras algunas llamadas, tuve la gran fortuna de que su hija Laura accediera a entrevistarse conmigo y me autorizara publicar una novela sobre su padre.

    Fue un momento muy emotivo cuando me encontré con Laurita por primera vez. Con la amabilidad que la caracteriza me invitó a sentar en el escritorio de Don Gilberto, entre sus libros y fotografías. Charlamos largo rato en torno a los recuerdos de aquellos días que habían vivido en Francia a fines de la Guerra Civil Española y durante gran parte de la Segunda Guerra Mundial, ella, aludiendo a su viva memoria y yo, cautivada por las experiencias que me compartía.

    Esas conversaciones, que guardo con mucho cariño en el corazón, me permitieron forjar una idea de quién era Gilberto Bosques como ser humano, como esposo, como padre, como amigo. Y quienes eran, también, su esposa María Luisa y sus hijos Laura, Teresa y Gilberto.

    Laurita me sugirió la lectura de las obras de Graciela de Garay, Gerard Malgat, María Dolores Huerta Jaramillo y Teresa de Sierra. Me regaló el documental de Lilian Liberman y una copia del poemario de Don Gilberto del que ya no existen ejemplares.

    Días después, en el Archivo Histórico Genaro Estrada de la Secretaría de Relaciones Exteriores pude consultar material referente a su labor diplomática con lo que terminé de cubrir la información que necesitaba sobre la vida del cónsul mexicano.

    Regresé a Monterrey con esta copiosa información bajo el brazo y la tarea de revisarla con detenimiento.

    Leí con deleite las páginas que relataban el amor que tuvo hacia Chiautla de Tapia y hacia Puebla, las ciudades en que vivió su infancia y juventud; repasé las que describían su gran inquietud por la educación, por la política y por la cultura; disfruté las que lo dibujaban en el ámbito periodístico, y me asombré con las que lo enaltecían como diplomático durante una de las épocas más dolorosas de la humanidad.

    Mi admiración por Gilberto Bosques y el deseo de dar a conocer su historia crecían conforme avanzaba cada página. No sabía como lo haría pero estaba decidida a que un gran número de mexicanos conocieran su historia y como yo, se sintieran orgullosos de él.

    Y sucedió que al conocer la vida de Gilberto Bosques, descubrí, muy ligada a la suya, esa otra historia que me pareció necesario contar también: la historia de quienes sobrevivieron a la persecución de los regímenes fascistas.

    Encontré testimonios cargados con el dolor de hombres, mujeres, familias enteras que habiendo dejado su casa, sus muertos, sus amigos y sus recuerdos, se embarcaron para encontrar en México una nueva oportunidad de vida.

    Muchos de ellos no tenían idea clara de qué era México o dónde se ubicaba en el mapa pero los alentaba un objetivo en común: salvar lo más valioso que tenían: sus vidas.

    ¿Quién es Gilberto Bosques?

    La pregunta me hizo pensar que para valorar las acciones del cónsul mexicano sería importante narrar las condiciones de los campos de internamiento en Francia y su urgencia por ayudar al mayor número de refugiados y perseguidos.

    Para lograrlo recreé el exilio español a través de dos personajes de ficción: Gillermina Giralt y Francesc Planchart, dos jóvenes catalanes que habían quedado en la orfandad tras uno de los bombardeos a Barcelona.

    Agregué, además, las voces de Pierre Radvanji, el hijo de Anna Seghers, la escritora judía, comunista, de origen alemán; así como la del austriaco Bruno Schwebel; y mediante sus ojos de niños, relato las dificultades que enfrentaron y el auxilio que les brindó Gilberto Bosques para huir.

    Estos hilos conductores sustentan la estructura de Aquellas horas que nos robaron, el desafío de Gilberto Bosques, novela que bajo el sello Grijalbo de Penguin Random House se publicó a mediados del año pasado y que me ha llevado a diversas ciudades de la república, para dar a conocer la vida y las acciones de este gran diplomático mexicano. La novela se encuentra en casi todas las librerías del país, también aquí en la librería Porrúa del Senado y ha sido bien recibida por los lectores.

    De las tres ediciones que se han publicado a la fecha, gran parte han sido llevadas o están programadas para el próximo curso escolar como libro de lectura para jóvenes: estudiantes de secundaria, preparatoria y de diversas facultades pertenecientes a instituciones educativas como son la Red de Colegios Semper Altius, la Universidad Autónoma Nacional de México, el Instituto Politécnico Nacional, el Tecnológico de Monterrey, están viendo en Gilberto Bosques un modelo de hombre: revolucionario, maestro, poeta, periodista, político, y por su extraordinaria trayectoria, en un ejemplo de diplomacia.

    Aquellas horas que nos robaron le rinde homenaje a Gilberto Bosques y al aporte de los que habiendo dejado sus países de origen, con su genio y talento, han engrandecido a México.

    ¿Quién es Gilberto Bosques?

    Para mí ha sido fuente de inspiración y motivo de honda alegría por saber que México ha dado al mundo un hombre que ejerciendo la grave responsabilidad en el servicio exterior, arriesgó su vida y la de su familia para proteger el derecho de las personas, en especial de aquellos que por sus circunstancias, no les era posible defenderse.

    Para México es un hombre ilustre y sin duda, para muchos mexicanos, es un héroe.

    Pero más allá de los reconocimientos que se le han brindado hasta hoy, y de los que con seguridad vendrán después, queda el homenaje de los miles de corazones agradecidos que dicen de Gilberto Bosques: es el hombre que me ayudó a salvar la vida.

    Y concluyo con una frase del sociólogo francés, Gustave Le Bon, que refleja muy bien la talla humana de Gilberto Bosques.

    “El heroísmo puede salvar a un pueblo en las circunstancias difíciles, más aquello que lo hace grande es la acumulación diaria de pequeñas virtudes”.

  • Sen. Eduardo Ramírez Aguilar (Mensaje del Senador Ricardo Monreal Ávila)

    Sen. Eduardo Ramírez Aguilar (Mensaje del Senador Ricardo Monreal Ávila)

    Mensaje a nombre del Senador Ricardo Monreal Ávila, Presidente de la Junta de Coordinación Política.
    Intervención completa

    Señoras y señores:

    Permítanme reiterar a todas y todos ustedes el agradecimiento del Senado de la República por su presencia y compañía en este Acto de Conmemoracion Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto y en Homenaje a Don Gilberto Bosques Saldívar. Este evento, que se ha venido realizando sistemáticamente en la cámara de senadores todos los meses de enero desde el año 2011, tiene un significado muy particular.

    Probablemente algunos de ustedes sabrán que hace ya algunos años, durante la LXI Legislatura, en septiembre del 2010, el Senador Ricardo Monreal fue impulsor del acuerdo aprobado en el pleno, que dio vida al acto de conmemoración anual que hoy nos convoca.

    Ahora, como entonces, reafirmamos que esta conmemoración es un acto de recordación y de justicia, porque sólo recordando podemos evitar que el tiempo minimice o borre de nuestra memoria colectiva, de nuestra historia, las atrocidades que los seres humanos somos capaces de infligir a nuestros semejantes, para evitar que barbaries como el holocausto nunca más, y en ningún lugar, vuelvan a suceder.

    Hoy, refrendamos nuestra empatía y solidaridad con el pueblo judío, víctima principal de las atrocidades que el nazismo pudo provocar a través de la persecución, el encarcelamiento, los trabajos forzados y el intento de aniquilación. Rendimos homenaje a su entereza y carácter que les hizo posible superar las adversidades y constituirlos como un pueblo unido, laborioso y fuerte.

    Al mismo tiempo, al recordar destacamos que también la humanidad nos ha heredado seres dispuestos a ofrendar sus vidas, para brindar a quienes lo requieren con urgencia, un rayo de esperanza, refugio y dignidad. Así, el recuerdo también se vuelve justicia para esos seres sin igual, no siempre reconocidos con el merecimiento que debieran. Ese era el caso de don gilberto bosques en méxico.

    Originario de puebla, Don Gilberto Bosques fue un revolucionario, educador, periodista, congresista y posteriormente diplomático, pero aún más que eso patriota y humanista, cuya labor era más reconocida en otros países que en el propio.

    En algunos lugares ha recibido homenajes; por citar algunos, una calle de viena lleva su nombre y la casa Phillipe Ollé-Laprune estableció la cátedra Gilberto Bosques. Francia y Alemania organizan en conjunto anualmente el Premio Gilberto Bosques de Derechos Humanos. No era así en méxico.

    Más allá de círculos interesados, su figura, su vida y su obra no era conocida y menos aún reconocida. Por ello, al sumarse el senado mexicano al llamamiento al mundo impulsado desde la organización de las naciones unidas el año 2005 para conmemorar a las víctimas del holocausto, la ocasión fue también propicia para incorporar el reconocimiento a uno de los hijos más ilustres que ha dado nuestro país.

    Durante los episodios más negros de la guerra, el gobierno de méxico apoyo en la ocultación de ciertas personas, en documentar otras, darles facilidades, llevarlas a la posibilidad de una salida de francia. Al concedérseles visas mexicanas, las autoridades francesas los dejaban salir. La mayoría escapó por el puerto de marsella, a donde se trasladó el consulado mexicano tras la ocupación de francia. Para transportar a los exiliados, Don Gilberto Bosques fletó varios buques, y consiguió espacio en otros.

    Por ello, el Embajador mexicano, su equipo de trabajo y su familia tuvieron que hacer frente al hostigamiento de las autoridades pro alemanas francesas, al espionaje de la gestapo, del gobierno de franco y de la representación diplomática japonesa, que tenía sus oficinas en el mismo edificio de la delegación mexicana y a la detención por el ejército alemán, en una habitación de hotel, donde permanecieron un año.

    Así, la Conmemoración Mundial de las Victimas del Holocausto, día en el que tenemos que reiterar nuestra fidelidad a los Derechos Humanos y a los esfuerzos para crear una cultura para que las nuevas generaciones reafirmen su compromiso con ellos y para que todos los pueblos los gocen, los promuevan, y defiendan, es también propicia para recordar a don gilberto bosques. Ambas tareas se vuelven apremiantes sobre todo cuando comprobamos que flagelos que se creían superados como la discriminación, el antisemitismo, la xenofobia y el chauvinismo, vuelven a estar presentes alimentando discursos que amenazan con acrecentar el odio y la intolerancia, gérmenes de las más aborrecibles atrocidades que han afectado al mundo.

    En fin, a casi diez años de distancia, desde el senado, junto con ustedes contribuímos con la cruzada impulsada desde las naciones unidas para no olvidar. Cuando no olvidamos, podemos reconocer. El Senado de la República homenajea la extraordinaria labor que llevo a cabo don gilberto bosques saldívar al poner el nombre de tal notable hombre a uno de nuestros órganos técnicos, para reconocer al hombre comprometido con su patria y con la humanidad.

    Como lo dijo el celebre escritor Elie Wiesel, sobreviviente del Holocausto y ganador del Premio Nobel de la Paz, “¿pero hay esperanza? ¿hay esperanza en el recuerdo? Tiene que haberla. Sin esperanza, el recuerdo sería morboso y estéril. Sin recuerdo, la esperanza estaría vacía de significado, y por sobre todo, vacía de gratitud”.

    Muchas gracias.

  • Lic. Moises Romano

    Lic. Moises Romano

    Presidente del Comité Central de la Comunidad Judía de México.
    Intervención completa

    Buenas tardes, Senador Eduardo Ramírez, Presidente de Puntos Constitucionales, Senadora Kenia López Rabadán, Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, señor jefe de la misión adjunta de la República Federal en México Ludger Siemes, Excelentísimo Embajador Extraordinario y Plenipotenciario del Estado de Israel en México, señor Jonathan Peled, señora Aliza Klip Moshinsky, Coordinadora General del Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques, familiares de Don Gilberto Bosques, amiga Jacqueline L'Hoist, señoras y señores, a todos gracias por estar con nosotros.

    Nuevamente nos reunimos para recordar y honrar a la víctimas del holocausto, en este día que ha sido establecido por Naciones Unidas para tal motivo, este día como todos sabemos se conmemora la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, liberación que finalmente se logro hace 74 años, por ello en primer lugar quiero agradecer a nombre de la Comunidad Judía de México, al Senado de la República pero muy en especial agradezco a los Senadores Martí Batres, Ricardo Monreal y a Kenia López quienes hoy tuvieron a bien darle continuidad a esta ceremonia tan importante para nuestra comunidad y también aprovecho para reconocer al Senador Presidente Martí Batres, él ya lo dijo y yo también lo tenía en mi mensaje porque el Senador efectivamente como lo menciono fue una pieza fundamental para promulgar la ley federal para prevenir y eliminar la discriminación en México cuando fue Coordinador de los diputados del PRD en el año 2002-2003, también aunque se que no esta con nosotros agradezco al Senador Ricardo Monreal por promover el punto de acuerdo para conmemorar este día en el Senado.

    Por ello desde este importante recinto expreso todo mi reconocimiento al Senado y a las personas que mencione, también en este día como cada año recordamos a Don Gilberto Bosques Saldívar, un gran mexicano con visión universal, un gran mexicano que no acepto los discursos de odio, un gran mexicano que se guío por su moral y que a pesar de los peligros que en su momento implicaba otorgo visas a refugiados, tanto españoles como judíos para que estos pudieran huir de las amenazas, del fascismo y del nazismo en aquellos años terribles, nuestro reconocimiento a Don Gilberto Bosques por haber salvado tantas vidas de judíos cuyas familias gracias a él han logrado tener una vida digna y feliz en este maravilloso país, nuestro querido México.

    De igual forma quiero aprovechar este foro aquí en el máximo recinto legislativo de nuestro país para reconocer y agradecer el hecho de que nuestra constitución hoy en día claramente se define que el antisemitismo es una conducta discriminatoria y no solo se define nuestra constitución también quedo claro en las leyes que hoy emanan y por supuesto en el código penal.

    Amigos todos quisiera, si me lo permiten compartir con ustedes una pequeña reflexión, que yo soy bisnieto de una víctima del holocausto por ello quiero hacer esta reflexión donde les voy a platicar que pasaría si cualquiera de nuestros abuelos o bisabuelos estuviera aquí sentado con nosotros, yo pienso que la mayoría de ellos por cierto nacidos a finales del siglo 19, nacidos a principios del siglo 20, todos ellos nacidos en aquellos países donde fueron perseguidos por el simple hecho de ser diferentes o peor aún, por ser judíos, si ellos, nuestros abuelos estuvieran aquí presentes escuchando a uno de sus nietos hablando en el Senado de la República mexicana, hablando con total libertad de expresión y si al verme aquí sentado también ellos estuvieran recordando la tragedia que vivieron personalmente y a la vez escucharan a su nieto agradecer a nuestros legisladores por una ley ya promulgada que protege a los judíos de México contra la discriminación yo estoy seguro que les costaría mucho trabajo creerlo yo pensaría que están soñando despiertos pero también estoy seguro que no es un sueño con lagrimas en los ojos se pararían de sus asientos para agradecer a este bendito país, a México, agradecerían a México por habernos recibido pero más aún estarían agradecidos por habernos cuidado durante más de 100 años.

    Por todo ello quiero expresar aquí, en el uso de la palabra, hoy 28 de enero de 2019 como actual líder de la comunidad judía pero también como nieto de todos esos inmigrantes que llegaron a este país y por supuesto como uno más de los descendientes de las víctimas del holocausto que valoro de sobremanera este acto, que reconozco la nobleza del mismo y que agradezco sinceramente que todo esto sea posible.

    Termino con otra reflexión, a nosotros los descendientes de estas víctimas nos queda un importante labor, hoy nosotros tenemos la responsabilidad de transmitir a nuestros hijos y nietos lo mismo que recibimos de nuestros padres y abuelos, tenemos la responsabilidad de enseñar a las siguientes generaciones de nuestra comunidad, la comunidad judía de México a no olvidar, a no pensar que es solo un tema del pasado pero también y con esto me refiero a otra gran responsabilidad, a nuestro compromiso de ver por los demás a no solo velar por nuestros hermanos judíos, enseñarle a nuestros hijos a no ser pasivos ante el dolor de otros grupos vulnerables, enseñarles a nunca voltear la mirada, enseñarlo a que esto que paso hace 74 años no podemos permitir que vuelva a suceder ni a los judíos ni a otras personas.

    Nunca jamás.

  • Min. Ludger Siemes

    Min. Ludger Siemes

    Jefe de Misión Adjunto de la Embajada de la República Federal de Alemania en México .
    Intervención completa

    Este evento tiene ¡relevancia! Y el ser invitado como alemán y representante de mi país y poder ser partícipe de una ocasión como esta, no es algo que yo doy por hecho cada año. Cuanto más les agradezco la invitación para acompañarlos.

    Para nosotros los alemanes, el 27 de enero es un día de admonición y de responsabilidad. Conmemoramos la barbaridad, los años más oscuros en la historia alemana a nivel nacional con eventos especiales, el más importante de ellos en el Bundestag, nuestro parlamento, este año el 31 de enero.

    Las imágenes del 27 de enero de 1945, cuando soldados soviéticos liberaron el Campo de Concentración de Auschwitz, mostraron a todas luces una realidad que muchos en la Alemania de entonces no deseaban aceptar, cuya inhumanidad suprimían o minimizaban. Después de la guerra, fue necesario pasar por un proceso vergonzosamente largo y un cambio de generación para que finalmente todas las partes de nuestra sociedad aceptaran esta responsabilidad.

    Sin embargo, ya desde la fundación de la República Federal de Alemania después de la guerra, la cuestión del pasado tuvo un impacto en la vida de los alemanes y en nuestra política –en la exterior, la interna e incluso en el debate social–.

    Desde el principio, ha sido un reto de la política exterior de Alemania alcanzar la reconciliación con las víctimas y los Estados de donde provenían las víctimas del nazismo y que sufrieron bajo la ocupación alemana. Afortunadamente, logramos progreso, pero el trabajo nunca va a acabar: La confianza de la que actualmente disfrutamos, radica en la certeza de que Alemania y los alemanes reconocen su pasado, aprendieron de la historia y claramente se oponen al racismo, al antisemitismo y a la intolerancia de todo tipo.

    Con Israel, Alemania tiene una relación única que se cimienta en la responsabilidad alemana por el Holocausto, pero no solo eso. Por suerte, el cruel pasado ya no es lo único que tenemos en común. No solo a nivel político, sino también a nivel económico, científico y social existen hoy un vivo intercambio y numerosos vínculos y contactos. En la presencia del Embajador Peled, quiero subrayar que en la responsabilidad histórica de Alemania, la seguridad del Estado de Israel es parte de nuestra razón de Estado. Esto lo pronunció la Canciller Merkel ante la Knéset en Jerusalén en 2008.

    A principios de 1996, el entonces Presidente Federal, Roman Herzog, proclamó el 27 de enero como “Día oficial del Recuerdo” en Alemania, y señaló que el recuerdo no podía acabar. La remembranza debe dedicarse al recuerdo de las víctimas e impedir que tales hechos se repitan. Estoy convencido de que en Alemania –como Estado, pero más como ciudadanos– nos mantenemos comprometidos con el recuerdo y su permanencia.

    Esto no excluye que el pasado nos sorprenda inesperada y desafortunadamente. Así presenciamos la existencia de manifestaciones de carácter xenófobo o la creciente popularidad de tendencias en favor de la extrema derecha. Esto demuestra que junto al recuerdo, a la educación y admonición, todos los alemanes todavía tienen la obligación de actuar, cuando se trata de poner freno al extremismo, y de proteger los valores y derechos fundamentales.

    Por supuesto, el “nunca jamás” es un mensaje crucial para todo el mundo. Hoy en día, sobre todo en un mundo globalizado, todos nosotros tenemos que estar vigilantes ante el populismo y la seducción política, ante tendencias que pretenden erradicar la libre expresión, ante la falta de respeto de los derechos humanos, ante la opresión de los valores democráticos.

    Podemos combatir estas tendencias con un compromiso social y un valor cívico. Para que nuestras sociedades puedan vivir permanentemente en paz, es necesario que seamos tolerantes con nuestros conciudadanos. Esta tolerancia es la que permite una cultura de diálogo pacífico y de un equilibrio de intereses y preocupaciones legítimos.

    Señoras y señores:

    También recordamos que, durante la dictadura nazi en Alemania, México fue un refugio muy importante para numerosos perseguidos, quienes encontraron asilo aquí y en algunos casos una nueva patria. Agradecemos a México por este esfuerzo. Saludo a la familia de Don Gilberto Bosques. Es un honor rendir homenaje junto con ustedes a unos de los grandes. La mayoría de ellos y ellas le debe esto al gran diplomático y humanista mexicano, Don Gilberto Bosques Saldívar.

    Cuando Bosques regresó a México en 1944, miles de personas que le debían sus vidas a él le organizaron una triunfal acogida. Con toda verdad, Gilberto Bosques es venerado como un héroe.

    En fin:

    Recordemos; luchemos por las mujeres y los hombres oprimidos en este mundo para que finalmente podamos decir “nunca jamás”, “nunca jamás”.

    Muchísimas gracias.

  • Excmo. Sr. Jonathan Peled

    Excmo. Sr. Jonathan Peled

    Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Israel en México.
    Intervención completa

    La grandeza humana no se rige en el poder o en la riqueza, sino en el carácter y la bondad, estas palabras escribió Ana Frank a sus 13 años. Honorables Senadoras y Senadores de la República, distinguidos miembros del presídium, Presidentes de la comunidad judía encabezado por el Presidente de la comunidad, distinguidas familiares, señoras y señores, si guardaremos un minuto de silencio para cada víctima del holocausto estaríamos aquí parados por 11 años. Hoy en el 74 aniversario de la liberación del campo de exterminación Auschwitz, yo me presento aquí en el Senado no solamente como el Embajador de Israel y como representante del Estado Judío sino también como hijo de padres que lograron escapar de Checoslovaquia durante la Segunda Guerra Mundial y que perdieron una parte menos afortunada de su familia en el campo de concentración de Theresienstadt.

    Represento un estado que fue establecido después de la shoá para asegurar para siempre la existencia y el futuro del pueblo judío en su tierra ancestral, un anhelo milenario que empezó mucho antes de la segunda guerra mundial y que siguió y se organizo después y a pesar de la shoáh.

    Cada año la ONU define un lema para el Día Internacional del Holocausto y este año es “Conmemoración del holocausto demanda y defiende tus derechos humanos”, en el mundo en que vivimos con el aumento de discursos nacionalistas tenemos que cuidar aún más nuestros valores democráticos y proteger los derechos humanos, especialmente de las minorías, a través de la enseñanza pero sobre todo con acciones concretas y definitivas, muchas veces el mal se manifiesta primero con la discriminación y con el antisemitismo pero nunca termina ahí, sabemos lo que empieza con palabras de odio sigue con la quema de libros ya vimos que eso se dio después.

    En el último año hemos visto un alarmante surgimiento del antisemitismo en Europa y en Estados Unidos y esto debe servir a un llamado a la acción para todos.

    Quisiera aprovechar para resaltar la gran labor y compromiso del Senado de la República y de otras organizaciones aquí en México entre ellos CONAPRED y COPRED pero principalmente lo del Senado en resaltar y legislar en contra de la discriminación, también caracterizando al antisemitismo como un delito federal.

    Tenemos que seguir luchando y seguir con nuestros esfuerzos en un entorno cada vez más polarizado aquí en México y en muchos países en el mundo, nuestro compromiso debe ser recordar a las víctimas que despertaron a los sobrevivientes que todavía viven entre nosotros y de afirmar la inspiración común de la humanidad por el entendimiento y la justicia

    Albert Einstein dijo que la vida es muy peligrosa, no por las personas que hacen el mal, sino por aquellos que se sientan a ver lo que pasa, esto nos obliga hoy a seguir luchando para combatir la indiferencia, la apatía y el silencio, y alentarnos a levantar la voz contra cada forma de racismo, discriminación, xenofobia o antisemitismo. Muchas gracias.

  • Sen. Héctor Vasconcelos

    Sen. Héctor Vasconcelos

    Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores.
    Intervención completa

    Señor Embajador de Israel, distinguidos y distinguidas miembros del presídium, colegas Senadores, miembros de la familia de Don Gilberto Bosques, quien fue amigo de mi familia.

    Señoras y señores solamente quisiera decir unas cuantas palabras, en primer termino para felicitar al Instituto Gilberto Bosques por esta iniciativa para conmemorar nuevamente los hechos terribles, trágicos que tuvieron lugar durante la segunda guerra mundial y desde antes en Alemania.

    Quiero decirles que pienso que estas conmemoraciones son importantísimas porque se cierne sobre el mundo el peligro del resurgimiento del antisemitismo, no podemos negar que muchas regiones en muchos países de Europa está habiendo un resurgimiento antisemítico, también en los Estados Unidos y en otras partes del mundo, por eso nunca será suficiente lo que recordemos, los horrores de la Alemania de 1933 a 1945 y el atroz crimen que constituyo el holocausto.

    Yo quiero decirles que hace mucho que he pensado que en toda la historia de occidente no se me ocurre que haya existido una aberración mayor que lo que represento el Nacional Socialismo Alemán y por qué digo esto, porque la cultura occidental ha estado basada en dos raíces básicas, la raíz grecolatina y la raíz judeocristiana, por solo tomar algunos elementos en esa raíz grecolatina surgió la idea del derecho y la democracia, y nada ha negado en los siglos posteriores a la Grecia clásica la democracia tanto como el nazismo y en la tradición Cristiana creo yo que todos estaríamos de acuerdo en que una idea esencial que cuando menos los cristianos la adoptan como su raíz de ser es la idea de la compasión y desde luego nada en la historia de occidente ha negado los valores de la compasión tanto como el nazismo.

    Yo no se si en Asía, si en África ha habido acontecimientos tan monstruosos como el holocausto pero si sé que en la historia de occidente de los últimos 2500 años no ha ocurrido cosa tan terrible como el nazismo y el holocausto, y me refiero en particular al nazismo porque esa fue la raíz de los horrores del holocausto por eso celebro tanto que estemos aquí recordando esta mancha en la historia de occidente y que estemos aquí en un acto de conmemoración de las cuestiones más espantosas que han ocurrido en los últimos tiempos y en general en la historia de occidente. Muchas gracias

  • Sen. Kenia López Rabadán

    Sen. Kenia López Rabadán

    Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos.
    Intervención completa

    Quiero agradecer profundamente la invitación al acto de conmemoración anual en memoria de las víctimas del holocausto y en homenaje a Don Gilberto Bosques que cada año se realiza en Senado de la República, saludo a mis compañeras y a mis compañeros, es un gusto, estamos en una etapa de receso, estamos apunto de ya, a unos días de iniciar el periodo ordinario de sesiones y que mejor que vernos aquí, en un evento como este.

    Por supuesto reconozco y agradezco la presencia de la señora Laura Bosques, que gusto verla aquí, esta mañana, esta tarde, también al señor Gilberto Bosques y a toda la familia de Don Gilberto que hoy nos acompañan y que sabemos que para ustedes sin duda es un día trascendental, también por supuesto reconozco al jefe de la Misión Adjunta de la República Federal Alemana en México, al Ministro Ludger Siemes, gracias por estar aquí y sobre todo gracia por su mensaje, al Embajador del Estado de Israel el señor Jonathan Peled que cuando hicimos estas cuentas de 11 años si tuviéramos un minuto de silencio, me parece que en todos cimbro ese dato, gracias hoy por estar aquí, al Licenciado Moisés Romano Jafif, Presidente del Comité Central de la Comunidad Judía en México quien sabe cuanto se le aprecia y se le reconoce en este Senado de la República, muchísimas gracias por estar aquí, por su presencia; a la Maestra Nina Medrez Vicepresidenta de la asociación Yad Vashem, a la Doctora Yael Siman, Titular de la Catedra, a la Licenciada Jacqueline L’Hoist Expresidenta del Consejo para prevenir y eliminar la discriminación de la Ciudad de México, escuchar a las mujeres fuertes, talentosas, inteligentes, no saben que alentador es en este Senado de la República, muchísimas felicidades por sus palabras.

    Saludo también y de manera muy especial a Mónica Castellano, autora de la más reciente publicación sobre La Vida Obra y Legado de Don Gilberto Bosques, muchísimas gracias por tu presencia aquí el día de hoy y por supuesto que quiero agradecer, me parece que a nombre de todos quienes estamos aquí el día de hoy de todas y todos a la Coordinadora General del Centro de Estudios Internacionales, mi querida Aliza Klip, muchísimas gracias por este evento Aliza, muchas muchas gracias por tu disciplina y trabajo diario, me parece que este evento lo materializa, quisiera agradecer a cada uno quien esta aquí y por su puesto no quisiera dejar de mencionar a la licenciada Alexandra Haas quien nos acompaña el día de hoy, gracias CONAPRED presente sin duda es por supuesto es un acompañamiento para toda la Comisión de Derechos Humanos y para el Senado de la República Alexandra, nos vimos en la instalación y hoy nuevamente verte en esta mesa se agradece muchísimo, muchas gracias.

    Para quienes integramos la Comisión de Derechos Humanos el día de hoy es muy importante para reflexionar y no olvidar lo ocurrido en contra del pueblo judío durante los años más obscuros que ha vivido nuestra civilización, así lo establece la resolución 60/7 de la Asamblea General de las Naciones Unidas que señaló el 27 de enero como el Día Internacional de la Conmemoración en memoria de las víctimas del holocausto, es por ello de la mayor relevancia traer al presente la liberación en 1945 del más grande campo de exterminio humano en Auschwitz.

    A 74 años, primero de los discursos antisemitas y luego después de los actos de odio y del mayor genocidio del que se haya conocido en la humanidad alzamos la voz para conmemorarlo y exclamar que nunca más se vuelva a repetir y mientras en Europa el odio y la violencia floraban abundaba en la persona de Don Gilberto Bosques humanismo, decisión, coraje, valentía.

    Don Gilberto nunca perdió de vista el valor intrínseco de la vida humana, lo aprendió enseñando en la Normal Rural de su natal Chuautla en Puebla, conoció muy joven la defensa de las ideas y la libertad de expresión siguiendo los ideales de Madero y de los hermanos Serdán como bien me apuntaba el querido Senador Eduardo Ramírez. Aprendió que la diversidad mexicana que como Presidente de la Cámara de Diputados debió preservar el ejercicio del oficio del diplomático al limite como hoy lo ha hecho aquí el Excelentísimo Señor Peled, ser Diplomático al límite, incluso poniendo en riesgo su integridad y la de su familia, Don Gilberto nunca quiso reconocer su labor como merito propio, siempre respondió que México fue quien le abrió las puertas a más de 40,000 personas que huían de los totalitarismos, de las ideologías de odio, a su regreso a México, después de haber sido liberado en un intercambio de prisioneros cientos de personas lo esperaban para agradecerle que les hubiera salvado la vida, después de permanecer un tiempo en territorio mexicano salió nuevamente a Europa para encabezar la misión diplomática en Portugal desde donde continuaría su labor de salvamiento con la entrega de Visas para su nuevo hogar en México.

    Su vida diplomática continuo en Suecia y posteriormente en Cuba, actualmente este mexicano universal ha sido merecedor de importantes reconocimientos en países europeos, hay plazas, calles y escuelas además de placas que llevan su nombre, recientemente en Argentina hubo la presentación de una exposición sobre su vida.

    En este Senado de la República nuestro Centro de Estudios Internacionales lleva su nombre, resulta muy oportuno continuar con esta conmemoración anual, especialmente en este contexto en el que los nacionalismos vuelven a aparecer con una gran fuerza en nuestros entornos nacionales e internacionales, en estos momentos en el que la migración el desplazamiento forzado, el asilo, regresaron acompañados de palabras y hechos de discriminación de odio, de señalar al diferente, de vivir en la intolerancia, de creer que no todos pueden tener reconocidos sus derechos humanos, en estos tiempos contemporáneos en el que el respeto a la dignidad humana deja de ser la constante en el que la violencia nos lastima a todas y a todos, en estos momentos en el que si piensas diferente se vuelve sinónimo de que estas en mi contra.

    Debemos seguirla alzando la voz llamando a todas y a todos a recuperarnos, a no dejarnos llevar por lo que nos divide y aleja, a retomar los valores que en la Europa de 1939 se perdieron e hicieron que la civilización occidental se avergonzará de si misma.

    Hoy en un mundo globalizado donde las fronteras se derribaron podríamos entendernos mejor, conocernos más y poder construir un mundo más justo y más humano, lamentablemente parece que no es así, es por ello que es tan importante el Poder Legislativo, este Senado de la República para poner limites al abuso, al discurso que divide, a la confrontación y la violencia. La vigencia del estado de derecho se fundamenta en la vigencia de los derechos humanos y es por eso que en México los Derechos Humanos se sustentan en la dignidad de las personas, se ha dicho aquí sin importar su credo, su raza, origen, genero, orientación sexual, lengua, educación o condición económica.

    Todos y todas tenemos una misma dignidad que debe desarrollarse en libertad con justicia y en paz, desde 2011, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos reconoce que todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en ella y van más allá, incorpora el principio por persona mediante el cual el estado mexicano brinda la protección más alta que los tratados internacionales de derechos humanos pueda considerar, esta gran reforma también incluyo el respeto a la protección de los Derechos Humanos como un principio de política exterior de México tan a debate en estos últimos días. Amigas y amigos, nunca dejemos de conmemorar a las víctimas del holocausto, nunca dejemos de honrar su memoria, no dejemos de recordar el legado de don Gilberto Bosques, sigamos adelante sin la complacencia de pensar que la democracia, los derechos humanos, la paz, el orden y la defensa de la vida están dados y son inamovibles, sigamos adelante luchando como si todos los días fuera el primer día.

    Muchísimas gracias